jueves, 24 de noviembre de 2011

Hipocondría



Me voy durante 5 meses, y es mi madre la que se pone hipocondríaca por mi. Niño, hay que hacerte un análisis de sangre, mira a ver las vacunas... Así que a hacer todas esas cosas.

Voy a confesar algo, no hay lugar en el mundo que me dé más miedo que un hospital, ni objeto al que tema más que a una aguja hipodérmica. Hoy, a mis casi 22 tacos, he quedado en ridículo en la enfermería del ambulatorio cuando he ido a que me saquen sangre para un análisis. Lo siento, no lo puedo evitar, todo el mundo le tiene miedo a algo, y a mi me ha tocado eso. Amén de dos botecitos que tuve que llenar para muestras de orina.

Y bueno, afortunadamente, las vacunas de la difteria y del tétanos las tengo vigentes, pero maldita excursión programada a San Petersburgo, que me obliga a ponerme la de la Hepatitis A. Y que además, se administra en dos veces, separada en 6 meses. Así que pronto me pondré una para ponerme otra cuando vuelva. Pero la cosa no acaba ahí, porque, al no ser una vacuna normal en España, hay que solicitarla, que la recete un médico de cabecera y 20.000 trámites más.

Aún así me doy con un canto en los dientes por no estudiar enfermería. Ellos necesitan además análisis de mucosa o algo así, y ponerse varias vacunas más, y cumplir el requisito de no haber tenido ciertas enfermedades en X tiempo... Un follón.

Lo bueno de esto, creo que nada. Sólo que me ha valido de excusa para comerme dos tostadas en la cafetería de la UAL, en lugar de sólo una. Ahora tengo garantizados dos pinchazos más, 5 mL de sangre menos en mi cuerpo y la posibilidad de que el resultado del análisis diga que tengo algo mal, entonces se puede liar parda pardísima. Esperemos que no...

PD: Siendo hoy el 20 aniversario de la muerte de uno de mis cantantes favoritos, quería haber puesto una canción de Queen, pero no he encontrado ninguna que se acerque al tema de la entrada. Otro día será.

1 comentario:

  1. Hipocondría, se bastante bien de qué va ese tema. Respecto a las fobias en este caso tuyo a los hospitales, cada persona tiene la suya, más o menos escondida, pero te diré que la mía no anda lejos de la tuya. Respecto a las dos tostadas de la UAL siempre dicen que no hay mal que por bien no venga, algo que te podrías aplicar en muchos aspectos de tu vida, así que si eso es lo que te ha sucedido para que tengas que comerte dos tostadas en vez de una, mis felicitaciones.

    :D

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